- Gabriel García Márquez

domingo, 22 de julio de 2012

Fugaz


La noche endiablada nos caía encima, yo frenética como nunca, el viento chocaba conmigo y me apegaba más a su cuerpo tibio, hundía más las manos en los bolsillos de su chaqueta de cuero y de tanto en tanto lo escuchaba decirme algo y reir.

Los vehículos se iban quedando atrás a nuestro paso, yo llevaba mil sensaciones encima y me agarraba más aún a su espalda, lo sentía respirando y dentro de mi nerviosismo por la primera vez que me abandonaba a esa aventura me sentía segura.

Nos escabullimos entre auto y auto con la moto, las luces se hacían una y la noche se hacía cómplice de mi frenesí. Concha y Toro se mostró amplía y vacía a nuestro paso como estrella fugaz.

Narcisa

sábado, 21 de julio de 2012

Cita 3

"Los que estuvimos en campos de concentración recordamos a los hombres que iban de barracón en barracón consolando a los demás, dándoles el último trozo de pan que les quedaba. Puede que fueran pocos en número, pero ofrecían pruebas suficientes de que al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas - la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias- para decidir su propio camino"

El hombre en busca de sentido
Viktor Frankl

Cita 2


"Mi mente se aferraba aún a la imagen de mi mujer. Un pensamiento me asaltó: ni siquiera sabía si ella vivía aún. Sólo sabía una cosa, algo que para entonces ya había aprendido bien: que el amor trasciende la persona física del ser amado y encuentra su significado más profundo en su propio espíritu, en su yo íntimo. Que esté o no presente, y aun siquiera que continúe viviendo deja de algún modo de ser importante. No sabía si mi mujer estaba viva, ni tenía medio de averiguarlo (durante todo el tiempo de reclusión no hubo contacto postal alguno con el exterior), pero para entonces ya había dejado de importarme, no necesitaba saberlo, nada podía alterar la fuerza de mi amor, de mis pensamientos o de la imagen de mi amada. Si entonces hubiera sabido que mi mujer estaba muerta, creo que hubiera seguido entregándome - insensible a tal hecho - a la contemplación de su imagen y que mi conversación mental con ella hubiera sido igualmente real y gratificante: "Ponme como sello sobre tu corazón... pues fuerte es el amor como la muerte". (Cantar de los Cantares, 8,6.)"

El hombre en busca de sentido
Viktor Frankl

jueves, 19 de julio de 2012

Cita 1


"(...) Quizás los detenga la carencia amarga que nos dejan las ausencias irreversibles. Y es que comenzamos a envejecer cuando el primer amigo se nos muere. Somos, a partir de entonces, una sucesión de muertes, hasta que nosotros mismos pasamos a ser el inicio del envejecimiento de alguien."

"El sueño recurrente"
Margarita Sánchez-Gallinal

martes, 17 de julio de 2012

Viaje




Podrían haber sido un millar las cosas que muerta de rabia le hubiese gritado al desierto con respecto a él, con respecto al puñado de cenizas en que quedó la amistad y con respecto a como se mancillaron mis manos y mi piel. Pero solo lo miré en su poderosa y sempiterna existencia y me libré de todo aquello, de las lágrimas y la rabia, y del rencor. 

Una amistad es una amistad, por sobre cualquier cosa, ese lazo no se vulnera de ninguna forma, no puede ser así.


Me dejé ir entre los cerros y los pueblos coloridos, en el viento tempestuoso y el mar azul como ninguno (o como el cielo)

Me dejé ir.











Catalina
(Con tanto que decir que me fallan las palabras)