Así que a esto llamas vida?, a escapar del cielo?
A esconderte del sol porque tus heridas duelen demasiado?
Será eso una salida?, en los mares crepita el fuego
Teñir rojo es mejor?, crees tanto como para cambiar el lado?
Es un despertar, alimentar tu espíritu
Mejor cerrar los ojos, donde todo es lo que creo
Eres tan fuerte para variar?, estás tan seguro?
Acaso tu imaginación puede cambiar el mundo?
Onírica convicción
Aplastada por la realidad
Respira bajo el mar
Es la amargura de la verdad.
Condenado en tus dientes, preso en tus sueños
Acostado en el cielo, contemplando la verde corteza
Cae de frente, vence a tus dueños
Voz, alza el vuelo, el poder de la mente, será una proeza.
Es un despertar, alimentar tu espíritu
Mejor cerrar los ojos, donde todo es lo que creo
Eres tan fuerte para variar?, estás tan seguro?
Acaso tu imaginación puede cambiar el mundo?
Hay un momento en que todos los obstáculos se derrumban, todos los conflictos se apartan, y a uno se le ocurren cosas que no había soñado, y entonces no hay en la vida nada mejor que escribir..
- Gabriel García Márquez
martes, 31 de mayo de 2011
lunes, 30 de mayo de 2011
Invierno
Las tardes se hacen cada vez más frías y las noches oscuras más cercanas. Dentro de la inestabilidad propia de tu mente prefieres el frío que te obliga a mantenerte despierto antes que el calor que inhibe el arte de pensar.
Con el frío buscas algo en que mantener tu mente lejana. Desapareces por momentos, y luego llegas violentamente, ahogándote en un mar de pensamientos que se alborotan por cobrar protagonismos. Con el frío pienso en el calor de otros cuerpos. En la traba de mi pelo que dejé perderse entre los pliegues de su chaleco cuando mi cara se escondía en su pecho. Me da por pensar en mis manos congelándose, en mi nariz que escurre enfermedades y mis mejillas que se hielan con el aire. Pienso en hundir mi alma en el amor y al mismo tiempo considero guardar mi corazón en una caja y tirarla al fondo del mar, me da por creer férreamente en cosas que pudieron pasar y no fueron, y en montarme y hacerme parte de realidades inexistentes.
Es el invierno, el que me reconquista, el que entra a cada rincón y le da pinceladas únicas a cada cosa. Hace los momentos más reales y las sonrisas más escasas. Es el invierno el que hace a los abrazos (cuando hay quien los dé) más habituales y reconfortantes.
Eres tú, soy yo. Son todos.
Narcisa.
Con el frío buscas algo en que mantener tu mente lejana. Desapareces por momentos, y luego llegas violentamente, ahogándote en un mar de pensamientos que se alborotan por cobrar protagonismos. Con el frío pienso en el calor de otros cuerpos. En la traba de mi pelo que dejé perderse entre los pliegues de su chaleco cuando mi cara se escondía en su pecho. Me da por pensar en mis manos congelándose, en mi nariz que escurre enfermedades y mis mejillas que se hielan con el aire. Pienso en hundir mi alma en el amor y al mismo tiempo considero guardar mi corazón en una caja y tirarla al fondo del mar, me da por creer férreamente en cosas que pudieron pasar y no fueron, y en montarme y hacerme parte de realidades inexistentes.
Es el invierno, el que me reconquista, el que entra a cada rincón y le da pinceladas únicas a cada cosa. Hace los momentos más reales y las sonrisas más escasas. Es el invierno el que hace a los abrazos (cuando hay quien los dé) más habituales y reconfortantes.
Eres tú, soy yo. Son todos.
Narcisa.
miércoles, 25 de mayo de 2011
There comes the silence
Viene rápido, llega antes de que lo espere y me amordaza la boca. A veces me saco sus manos frías de la boca y la nariz e intento gritar, a veces busco gritar.
Pero siempre termino mirándolo a los ojos y dejándolo ahogarme, termino abrazándome a su silueta y en su cuerpo abrigándome. Siempre termino durmiendo con el dentro de mi y rodeando todo lo que pueda abarcar, termino caminando de la mano con él en las calles frías y refugiándome en el cuando la gente hace ruido.
Hay momentos en que se va y quiero hablar, quiero gritar y quiero cantar. Pero sigue dentro de mi cabeza inyectando su mirada inexpresiva.
Yo lo sé, y sé que tu lo sabes. El silencio es el mejor grito.
Pero siempre termino mirándolo a los ojos y dejándolo ahogarme, termino abrazándome a su silueta y en su cuerpo abrigándome. Siempre termino durmiendo con el dentro de mi y rodeando todo lo que pueda abarcar, termino caminando de la mano con él en las calles frías y refugiándome en el cuando la gente hace ruido.
Hay momentos en que se va y quiero hablar, quiero gritar y quiero cantar. Pero sigue dentro de mi cabeza inyectando su mirada inexpresiva.
Yo lo sé, y sé que tu lo sabes. El silencio es el mejor grito.
sábado, 21 de mayo de 2011
Fin del mundo
5:57
El mundo gira, lento, como de costumbre. Debería acabarse, ¿No? Se suponía que hoy se acababa. Me siento con el jarro en la mano y bebo un sorbo de cerveza. Bueno, de acabarse el mundo por lo menos me iría de él de forma digna. Miro a mi alrededor, la pieza está vacía y me encuentro en el centro de ésta, frente a la mesa con dos jarros de cerveza más el que me empino.
5:58
Quedan dos minutos. Genial, en una de esas la profesía tiene razón y de veras se acaba el mundo a las 6 de la tarde. Bebo un sorbo más y se me sube a la cabeza, se relaja el ambiente y empiezo a pensar en cosas más importantes que lo que me ha pasado éste último tiempo. Cosas importantes como el fin del mundo.
5:59
Hay ruidos en la cocina, mi mamá prepara la once y llega un olorcito rico al comedor. ¿Alcanzaré a probar lo que prepara antes de que se acabe el mundo? De todas formas no nos hemos despedido. En el fondo yo sé que no se acabará ni hoy ni en el 2012. ¡Si nisiquiera se acabó cuando asumió el presidente hace un año y algo!
6:00
Miro a todos lados, sigue tal cual el espacio. El olor que viene de la cocina me entra por la nariz y me babea la boca. Me empino otro sorbo y la amargura de la cerveza me da un escalofrío. El comedor estaba tibio y la ampolleta iluminaba sin siquiera parpadear. ¡Guau! Tal parece que no se acabará el mundo hoy, pensé a mis adentros
6:01
¡Pone la mesa hija!
Ya mamá
Mmmh.. No, no se acabó. Que descepción
Me terminé el jarro y fui a buscar las cosas a la cocina.
El mundo gira, lento, como de costumbre. Debería acabarse, ¿No? Se suponía que hoy se acababa. Me siento con el jarro en la mano y bebo un sorbo de cerveza. Bueno, de acabarse el mundo por lo menos me iría de él de forma digna. Miro a mi alrededor, la pieza está vacía y me encuentro en el centro de ésta, frente a la mesa con dos jarros de cerveza más el que me empino.
5:58
Quedan dos minutos. Genial, en una de esas la profesía tiene razón y de veras se acaba el mundo a las 6 de la tarde. Bebo un sorbo más y se me sube a la cabeza, se relaja el ambiente y empiezo a pensar en cosas más importantes que lo que me ha pasado éste último tiempo. Cosas importantes como el fin del mundo.
5:59
Hay ruidos en la cocina, mi mamá prepara la once y llega un olorcito rico al comedor. ¿Alcanzaré a probar lo que prepara antes de que se acabe el mundo? De todas formas no nos hemos despedido. En el fondo yo sé que no se acabará ni hoy ni en el 2012. ¡Si nisiquiera se acabó cuando asumió el presidente hace un año y algo!
6:00
Miro a todos lados, sigue tal cual el espacio. El olor que viene de la cocina me entra por la nariz y me babea la boca. Me empino otro sorbo y la amargura de la cerveza me da un escalofrío. El comedor estaba tibio y la ampolleta iluminaba sin siquiera parpadear. ¡Guau! Tal parece que no se acabará el mundo hoy, pensé a mis adentros
6:01
¡Pone la mesa hija!
Ya mamá
Mmmh.. No, no se acabó. Que descepción
Me terminé el jarro y fui a buscar las cosas a la cocina.
viernes, 20 de mayo de 2011
Si
Si, igual lo reconozco. Siempre termino intentandome refugiar en las demás personas.
O en el trago.
O las letras.
Y siempre termino mirándome al espejo buscando cualquier vestigio de algo que ni yo misma sé.
Reconozco desalientarme con facilidad ante hechos que generalmente imagino.
Igual reconozco tener más momentos temperamentales que estables.
Reconozco que últimamente me siento como la mierda y ni siquiera yo sé la razón.
Reconozco que cada vez cierro más mi corazón a cualquier persona que se le acerque peligrosamente.
Tengo que reconocer que generalmente termino escuchando música para no escuchar lo que me grito desde el fondo de mi ser.
Y reconozco que no funciona.
Reconozco que no sé como terminar todo ésto.
Y que la única vez que de veras casi se acaba.. me asusté.
O en el trago.
O las letras.
Y siempre termino mirándome al espejo buscando cualquier vestigio de algo que ni yo misma sé.
Reconozco desalientarme con facilidad ante hechos que generalmente imagino.
Igual reconozco tener más momentos temperamentales que estables.
Reconozco que últimamente me siento como la mierda y ni siquiera yo sé la razón.
Reconozco que cada vez cierro más mi corazón a cualquier persona que se le acerque peligrosamente.
Tengo que reconocer que generalmente termino escuchando música para no escuchar lo que me grito desde el fondo de mi ser.
Y reconozco que no funciona.
Reconozco que no sé como terminar todo ésto.
Y que la única vez que de veras casi se acaba.. me asusté.
miércoles, 18 de mayo de 2011
Las marcas quedan en la piel
Lo primero es la rabia.
Increíble, al punto de sobrepasar los límites tanto de tu cuerpo como de tu mente. La rabia que intento sofocar arrinconada en una esquina olvidada de mi habitación con la luz apagada. Una rabia que quema adentro sin parar, persistente aunque dificilmente sempiterna. Una furia apasionada que te hunde en el suelo, que de pronto crece y te hace llegar a un clímax que desborda en uñas rasgando la piel y a una desesperante etapa posterior.
El llanto.
Que cuando estás sumido en la oscuridad de la habitación no te molestas en quitarte de la cara, un llanto que te empapa la cara y el pecho, que te hincha los ojos e inunda la nariz. Un llanto descontrolado producto de la rabia que te arranca sollozos desolados de la boca.
Y hay que descargarse ¿No?
Así que luego de una gran batalla conmigo misma en la que siempre pierdo me termino arrastrando por la habitación hasta llegar al escondite de mi amiga. Vuelvo a mi lugar y la deslizo por mis brazos. Se siente genial ¿Sabes?
Lo mejor es dejarse desfallecer, sentir que la vida, tibia, se arranca por los brazos. Hasta que te entumes y al ponerte de pie te mareas, ahí hay que acabarlo todo.
Pues en realidad, rabia ya no queda, ni pena ni medio. Solo las marcas son las que quedan, las marcas quedan en la piel.
Increíble, al punto de sobrepasar los límites tanto de tu cuerpo como de tu mente. La rabia que intento sofocar arrinconada en una esquina olvidada de mi habitación con la luz apagada. Una rabia que quema adentro sin parar, persistente aunque dificilmente sempiterna. Una furia apasionada que te hunde en el suelo, que de pronto crece y te hace llegar a un clímax que desborda en uñas rasgando la piel y a una desesperante etapa posterior.
El llanto.
Que cuando estás sumido en la oscuridad de la habitación no te molestas en quitarte de la cara, un llanto que te empapa la cara y el pecho, que te hincha los ojos e inunda la nariz. Un llanto descontrolado producto de la rabia que te arranca sollozos desolados de la boca.
Y hay que descargarse ¿No?
Así que luego de una gran batalla conmigo misma en la que siempre pierdo me termino arrastrando por la habitación hasta llegar al escondite de mi amiga. Vuelvo a mi lugar y la deslizo por mis brazos. Se siente genial ¿Sabes?
Lo mejor es dejarse desfallecer, sentir que la vida, tibia, se arranca por los brazos. Hasta que te entumes y al ponerte de pie te mareas, ahí hay que acabarlo todo.
Pues en realidad, rabia ya no queda, ni pena ni medio. Solo las marcas son las que quedan, las marcas quedan en la piel.
viernes, 13 de mayo de 2011
Only someone with the mind of a child says he'll grow up
You twisted little girl
Aspiré.
Pero a diferencia de las demás veces, a la ahora de botar el aire, éste salió blanco en humo de cigarro. Apoyé la cabeza en el marco de la ventana, no me la podía. Y Julian Casablancas cantandome Little Girl en los oídos contribuía al extasis.
Showing them what life is all about
Una calada, otra y una más, el humo entraba silencioso matando cada célula, matando cada buena intención y cada resto de mi persona. No era la primera vez, pero ésta vez fue excepcional. ésta vez me puse de pie y terminé acostada en el suelo con los ojos llorando y la nariz escurriendo dolor. No sabía cuanto tiempo transcurría, sólo existí yo. Nadie más, y la unica referencia que tenía era la luz azul relampagueante del computador.
Where did all the time go?
Comenzó a irse poco a poco el efecto, comencé a caer en mi misma, llena nuevamente de inseguridad y cierto miedo, llena de cosas que quisiera borrar y realidades que no quiero afrontar. Me puse de pie y sentí que llegue a despegarme, casi me desestabilicé. Prendí la pantalla. Habían pasado casi diez minutos. Abrí la ventana a todo lo que daba y me dispuse a sentir el frío.
Everywhere it's gone, gone, gone..
Aspiré.
Pero a diferencia de las demás veces, a la ahora de botar el aire, éste salió blanco en humo de cigarro. Apoyé la cabeza en el marco de la ventana, no me la podía. Y Julian Casablancas cantandome Little Girl en los oídos contribuía al extasis.
Showing them what life is all about
Una calada, otra y una más, el humo entraba silencioso matando cada célula, matando cada buena intención y cada resto de mi persona. No era la primera vez, pero ésta vez fue excepcional. ésta vez me puse de pie y terminé acostada en el suelo con los ojos llorando y la nariz escurriendo dolor. No sabía cuanto tiempo transcurría, sólo existí yo. Nadie más, y la unica referencia que tenía era la luz azul relampagueante del computador.
Where did all the time go?
Comenzó a irse poco a poco el efecto, comencé a caer en mi misma, llena nuevamente de inseguridad y cierto miedo, llena de cosas que quisiera borrar y realidades que no quiero afrontar. Me puse de pie y sentí que llegue a despegarme, casi me desestabilicé. Prendí la pantalla. Habían pasado casi diez minutos. Abrí la ventana a todo lo que daba y me dispuse a sentir el frío.
Everywhere it's gone, gone, gone..
viernes, 6 de mayo de 2011
Little girl
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