
Desperté acostada de estómago y atada de manos y pies en una pieza un tanto lúgubre, miré hacia arriba y vi a mi captor, tenía un arma y le disparó a no sé que musarajo viviente. Luego me miró y me dijo "Ahora vienes tú"
Cerré los ojos y pegué mi cara al pavimento. No me resistiría, pensé, no serviría de nada. Pensé en alistarme para partir, ya no quedaba nada 'Voy a morir' me dije y cerré los ojos.
En eso sentí el sonido de la bala.
Una corriente un poco punzante en la base de la columna que me recorrió como hasta la mitad de la espalda, mis pies que se acalambraron y mi cara que no podía torcerse en ningún gesto.
Comencé a apagarme, me fuí.
Catalina
(Alucinada.-)
No hay comentarios:
Publicar un comentario