- Gabriel García Márquez

miércoles, 14 de marzo de 2012

No sé cuando te vuelva a ver


Terminamos hace poco, tu me dices que ya te tienes que ir, yo no me ofrezco a ir a dejarte y tu coges la ropa que quedó tirada a un lado de nuestra cama. Me gusta ver como te vistes, la parsimonia de tus movimientos me encandila, tus manos flotando por todas partes, tu cabello alborotado... Este color de mi habitación te favorece, te hace ver más cálida ¿Lo sabías? Tu nada más sonríes.

Te vas disfrazando de cotidianidad más convincentemente a cada momento, aún sin polera me miras de reojo y esbozas una sonrisa traviesa, yo te miro mientras te pones encima una de esas tantas aguas de perfume que siempre reclamas que todo el mundo te regala y que nunca puedes escoger. Por eso yo tampoco te regalo perfumes ni nada, sé muy bien cuanto lo odias. Tu olor dulce llega a mi nariz, te sientas a mi lado y me besas la mejilla, te vas.

Yo te acaricio el cuello y tu te pones de pie y caminas hacia afuera.

Cierras la puerta y ésto comienza a saber nuevamente a soledad. En realidad no sé cuando te vuelva a ver.

Narcisa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario