- Gabriel García Márquez

viernes, 19 de febrero de 2016

Queda poco

La despedida nunca fue tal. Yo te tiro, tu a mi.
Seguimos conversando, volvimos a acostarnos.
Me fui dos semanas de voluntariado, entre otras cosas, para poder despegarme de ti. Resultó en que nos mandamos audios y conversamos todos los días. Resultó en que cuando llegué, me recibiste con un abrazo y chumbeques. Harta conversación.
Pasamos un sinsabor porque ya no querías que pasara nada entre los dos, yo si, yo siempre. No nos hablamos, nos volvimos a hablar. Porque yo te tiro, tu a mi.
Y estuvo la noche anterior.
Ayer me invitaste a ver un entrenamiento de rugby. Íbamos a ir de fiesta después y el panorama no funcionó, te fuiste solo.
Pero las circunstancias nos unen y nos mezclan siempre.
En la noche te dejaste caer en mi cariño, me entregaste lo mejor de ti, te quedaste en mi pieza estrechándome entre tus brazos.

- Te voy a extrañar ¿te vas a acordar de mi de vez en cuando?
- Aunque veas como me hago el gueón, lo cierto es que eres una mujer que no voy a poder olvidar fácilmente. Me gusta hacer de todo contigo. Eres buena, de verdad, de esas mujeres con las que me casaría y viviría la vida. Espero que encuentres a un hombre que te merezca, que valga la pena. 

Me abrazaste fuerte y no paraste de maldecir a la vida en un buen rato. Yo no podía hablar, tenía un nudo en la garganta y lágrimas a punto de salirme de los ojos. Pero te entiendo, yo no dejaría mis proyectos de vida por un romance de un mes, por muy intenso que sea lo que tenemos.

Anoche nos disfrutamos como nunca. Quedan 3 días para separarnos. Las energías de mi alma y corazón están destruidas y confusas.

1 comentario:

  1. Me puse a leer entradas antiguas de mi blog, y vi un comentario tuyo en el que me pusiste algo así como que es lindo entrar acá y ver que alguien se acuerda de uno. Yo no me acordaba de tí, hasta que ví ese comentario, pero en fin, un saludo nunca está de más (:

    ResponderEliminar