Los cuerpos ardiendo, tu espalda ancha y tus brazos fuertes que van modelando mi ritmo. Yo te sigo. Te sigo porque tengo una cantidad impresionante de pisco jugando en mis venas y solo pienso en que te deseo, en que te siento. Te siento, te siento. Grande y duro, grueso.
¿Lazos políticos de familia? ¡Y una mierda! nuestros padres duermen juntos en la habitación de al lado y tu me haces gemir y me tapas la boca para que no nos escuchen, me dices, casi me pides que me calle y yo apenas puedo.
La verdad es que no sé en que momento la despedida de las buenas noches terminó conmigo encima tuyo besándote con locura, contigo que no querías que yo siguiera ni que parara y me decías que cómo, si nosotros somos hermanos...
-¿Hermanos? ¡No lo somos! - te respondí entre suspiros y besos en el cuello
Entonces llegó un momento en que te soltaste, comenzaste a recorrerme con tus sentidos - Diez años por sobre los míos - y entre susurros me preguntaste si era mi primera vez. 'No' te dije, recordando por una milésima cosas que no quería, y metí las manos por tu polera, susurrándote cochinadas entre besos, como si fuera una tipa totalmente distinta. Bien cerda y osada, caliente.
No sé, yo recuerdo que estabas aprisionado entre mis piernas y que te besaba, y recuerdo tus brazos rodeándome, y me habría quedado todo el tiempo restante de aquella noche, de este mes, de esta vida, de esa forma.
No tengo recuerdos exactos del momento en que volví a mi pieza, ni de cuando me quedé dormida. Pero por la mañana en cuanto me viste y te fui a dar los buenos días de un beso sonoro en la mejilla tu comenzaste a reír solo.
- ¿Recuerdas lo que pasó anoche?
Fue lo primero que te dije en cuanto volvimos a estar tu y yo. Me dijiste que si, pero que no ibas a hacer comentarios. Reíste. Te dije que tampoco los haría.
Luego me montaste en tu moto y me fuiste a dejar donde te pedí que lo hicieras.
Narcisa
(Narcisa, Narcisa, Narcisa...)
Narcisa
(Narcisa, Narcisa, Narcisa...)
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