- Gabriel García Márquez

viernes, 14 de diciembre de 2012

Mi profe de religión


Estuvo como un año y medio con nosotros, y estos últimos meses la conocí harto más de lo que he llegado a conocer a muchos profes con que llevo años.

Escribo estas líneas porque me enseñó algo super bacán, me enseñó que más que vivir sin dañar a nadie a tu alrededor, lo que hay que hacer es ayudar a las demás personas a hacerlas crecer para cambiar su realidad, me ayudó a crecer harto en realidad. Y cuando nos despedimos me agradeció por permitirle conocerme.

Era super chora, nunca hablamos de religión, ni siquiera en clases, y aunque le flojeé hasta el final con el trabajo que nos mandó a hacer, cuando se lo entregué me escribió una dedicatoria muy genial. Cuando nos despedimos hoy me abrazó y me miró a los ojos sinceramente.

Ella dejó el colegio porque ya medio atentaba contra sus convicciones, y lo encuentro genial, ella es como una mujer golondrina, y esas deben volar.

Catalina.-

2 comentarios:

  1. Creo que a la Profe Lilian seré a las que más recordaré de todos los profes. Seguir sus convicciones versus la necesidad de trabajar es algo que yo valoro más que muchas cosas. La voy a echar de menos.

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  2. No dañar y cambiar la vida de las personas a veces no es compatible. Pero hay que darle una oportunidad, no sabes qué demonios puede haber a la vuelta de la esquina, ¿sabes? yo una vez me topé contigo.

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