Tiendo a sentirme ajena de muchas cosas últimamente y sobre todo a extrañar. El par de pasillos que alguna vez feliz recorrí ahora ya no aguardan caras con sonrisas ni ojos capaces de mirarme, no aguardan brazos conocidos, y nisiquiera una mirada de curiosidad. El entorno que cálido me rodeó alguna vez se me hace grande y agresivo, se me hace hostil y me hace sentir sola. Me da miedo casi, ese miedo que da cuando la pieza está oscura y sofocantemente silenciosa, y te despiertas en medio de la noche sin tener el fósforo que iluminará y hará todo más cálido. Me da un miedo melancólico, deprimente y que me obliga a vomitar párrafos amargos que me humedecen los ojos, no lo sé, es lo que llevo dentro, una indecisión infinita.. una inseguridad que lo domina todo. Un miedo a un par de ojos extraños examinándome y con gesto de reproche desviándose.
Tiendo a extrañar con furia en éstas noches frías. Tiendo a extrañar a aquellos brazos y ojos que alguna vez llenaron los pasillos del colegio y que tanta curiosidad me causaron. Tiendo a extrañar desesperadamente una madre que sea sólo para mi aunque sea por un segundo. Tiendo a extrañar con dolor de tanto llorar a mis amigos, que, atormentados por el monstruo del tiempo, se han ido alejando cada vez más de mi alcance. Éstas noches frías tan molestas quisiera un abrazo fuerte, uno de esos que de hace tiempo no tengo. Uno capaz de secar las lágrimas que dejo caer sin control.
¿Por qué necesito tanto a la gente? Es que soy insegura, supongo, no tengo un gran autoestima y me da miedo la soledad. Me duele tener a la gente que vale la pena para mi tan lejos y terminar abriendome frente a ésta pantalla, es horriblemente doloroso que el sonido constante de las teclas sea el único consuelo al que puedo aspirar. Llego, a veces, al punto de no saber que es real. De ver a la soledad agazapada entre cualquier mueble y dispuesta a saltar para abrir mi cuello, para dejar la sangre fluir hasta dejarme vacía. ¿Qué les ha pasado? ¿Dónde se esconden? No sé donde estan, y tampoco es mucho lo que me puedan llenar, el vacío está dentro de mi pecho oprimiendo mis respiraciones y proyectándome ideas que comienzo a asumir como reales.
Últimamente, que se yo lo que me pasa, me siento incapaz de interesar a alguien o lograr entablar algun lazo, como si algo se hubiese ido y no quisiera regresar. Es algo malo dentro de mi que me puso un velo oscuro en los ojos y aunque intente agregar colores y algo por lo que sentirme más viva termina ganándole a cualquiera sea mi intención. Ya no sé que hacer, por el momento lo mejor será secarme las lágrimas y pensar en cambiar la canción que irrumpe el silencio que tanto me molesta.
Catalina. Porque es ella quien lo escribe desde el fondo de su pecho, no es Narcisa.
(Se me han borrado los dos cometarios que he querido hacer.)
ResponderEliminarEstoy, te quiero. Estás, me quieres. Porque eres parte mí y yo soy parte de ti.
Me siento parecido a ti, llena de incertidumbres, a la intemperie emocionalmente.
Tienes que dejar ir, seguir con tu vida, moviéndote, y que los recuerdos que tanto te duelen, vivan tranquilos. No significa que olvides, yo no te olvido nunca.
La luz y la oscuridad se necesitan mutuamente para vivir, y eso somos, te lo dije cuando recién nos conocimos.
Un abrazo que espero te transmita todo lo que las palabras no me permiten.
Catalina, eternamente...
Amiga Grande.