- Gabriel García Márquez

martes, 21 de enero de 2014

TALA (Cortázar)

Llévese estos ojos, piedritas de colores,
esta nariz de tótem, estos labios que saben
todas la tablas de multiplicar y las poesías más selectas.

Le doy la cara entera, con la lengua y el pelo,
me quito las uñas y dientes y le completo el peso.

No sirve
esa manera de sentir. Qué ojos ni qué dedos.

Ni esa comida recalentada, la memoria,
ni la atención, como una cotorrita perniciosa.

Tome las inducciones y las perchas
donde cuelgan las palabras lavadas y planchadas.

Arree con la casa, fuera de todo,
déjeme como un hueco, o una estaca.

Tal vez entonces, cuando no me valga
la generosidad de Dios, eso boy.scout,
y esté igual que la alfombra que ha aguantado 
su lenta lluvia de zapatos ochenta años
y es urdimbre nomás, claro esqueleto donde
se borraron los ricos pavorreales de plata,
puede ser que sin voz diga tu nombre cierto
puede ocurrir que alcance sin manos tu cintura.

jueves, 16 de enero de 2014

UNA CARTA DE AMOR (Cortázar)

Todo lo que de vos quisiera
es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo

como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía,

todo eso es tan poco
yo lo quiero de vos porque te quiero.

Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,

y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.

La mufa (Cortázar)

Vos ves la Cruz del Sur,
respirás el verano con su olor a duraznos,
y caminás de noche
mi pequeño fantasma silencioso
por ese Buenos Aires,
por ese siempre mismo Buenos Aires.
Quizá la más querida

Me diste la intemperie,
la leve sombra de tu mano
pasando por mi cara.
Me diste el frío, la distancia,
el amargo café de medianoche
entre mesas vacías.

Siempre empezó a llover
en la mitad de la película,
la flor que te llevé tenía
una araña esperando entre los pétalos.

Creo que lo sabías
y que favoreciste la desgracia.
Siempre olvidé el paraguas
antes de ir a buscarte,
el restaurante estaba lleno
y voceaban la guerra en las esquinas.

Fui una letra de tango
para tu indiferente melodía.

miércoles, 15 de enero de 2014

Amor de pueblito abandonado

Me dicen por ahí que quizá vuelvas
yo por ahí decido que quizá me pire
para no verte,
somos de preciados mundos antagónicos.

Igual me quedaría
para ver si reconozco tus ojos como lo hacía antes
antes del  siglo en que te saqué de aquí
entre esos finales que sobran, que arden en el pecho

Igual cuando la noche se hace oscura
de esa oscuridad única
que absorbe el reflejo de las luces sobre la pared
te extraño como si el aire fuese a terminar.

Intento decidir
UNA
       VEZ
             MÁS
que haría si te volviese a ver

Podría besarte
y volver a enamorarme,
perdidamente,
como siempre.