Llego a casa, todos sonríen, como yo. Pero yo estoy cansada, lo guardo adentro. Quiero dormir, quiero viajar, quiero empaparme del calorcito cómplice de un abrazo..y todo aquello se me hace imposible ahora.
Termino aquí, una y otra vez, garabateando un par de palabras cansadas, con la cabeza que se me parte por la mitad y unas ansias de salir corriendo que me consumen de a poco.Termino con cigarros solitarios que se hacen partidarios de mi desgarro.
Ya quisiera yo, y cuando lo ansío, volver a aquel lugar y tirarme en la hierba con el sol en la cara, con una cerveza en la mano y acompañarme de mi misma ¡Que ni yo me tengo ahora!
Ya quisiera yo, desaparecer...
Hay un momento en que todos los obstáculos se derrumban, todos los conflictos se apartan, y a uno se le ocurren cosas que no había soñado, y entonces no hay en la vida nada mejor que escribir..
- Gabriel García Márquez
jueves, 31 de mayo de 2012
viernes, 25 de mayo de 2012
Buena Vista Social Club
Para una noche de lluvia y viento como ésta, de pronto, ellos me saben a libertad.
Catalina
(Prisionera)
domingo, 13 de mayo de 2012
Tinta de tus lágrimas
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| Francis Cabrel (Pedazo de trovador Francés) |
Si por casualidad te he de olvidar
sólo me queda por decir
que todo aquello que escribí
será de ti, será lo nuestro
Ahora que duerme todo entre los dos
que loca tu
que loco yo
que solos al final
Ahora que estamos libres cada cual
sólo me queda por decir
que todo aquello que escribí
lo hice con tinta de tus lágrimas...
La historia de los amores y la soledad no se escribe sólo con la sangre del corazón, también se usa tinta de lágrimas.
Te quiero.
Catalina.-
miércoles, 2 de mayo de 2012
Potencial
Se lo encontró un día de pronto, sin esperarlo, fortuitamente. Lo miró a los ojos a la distancia, él la estaba mirando.
Llevaba el cabello recogido y vestía oscuro como de costumbre, ella estaba de pie un tanto alejada, enajenada, con el alma puesta en la rutina, en sus propios hábitos de perder la vista en el vacío y pensar en él con un tanto de tristeza y cariño, con algo de amargura ocasionada por la lejanía, por el cambio, por la indiferencia. Se había decidido a olvidarlo, lo había hecho luego de muchos esfuerzos, cuando sintió que la miraban.
Levantó la vista, él la miraba sentado desde donde estaba.
Fijó su mirada en la de él, sin mayores pretensiones, lo miró una eternidad. De aquel sentimiento desgarrador que le partía el alma en pedazos quedaban ya sólo reproches suaves, ya no malintencionados, sólo reproches que eran tan ciertos como el aire que entraba por los pulmones de ambos, que habían pasado a ser los únicos habitantes en la tierra.
Volvió la vista al frente sin pensar ya nada más, no correría a sus brazos como en antaño ni arañaría su cara como había deseado en sus solitarias noches de desesperación. Sólo lo miró con ojos de despedida.
Lo sintió al lado suyo.
Él le acarició la cara, ella no respondió con nada. Ya no significaba nada.
_ ¿Qué fue de ti? - Preguntó él con su profunda voz con tintes de ternura, y sólo con esa pregunta (más todo lo que ella conocía de él) le dio a entender que ese encuentro no era fortuito, que él había vuelto.
_ Me volví colibrí
Musitó ella, sin siquiera mirarlo, como se le habla a un extraño cualquiera, y se fue.
Ya no se cuestionó con culpas desgarradas nada. Lo único que llegó a preguntarse, un día de su vejez, fue porqué él no había vuelto antes. Y justo, justo el día (la hora, el minuto, el segundo) en que dejó de pensarlo a cada momento, él apareció con sus maletas y cachivaches, magnificente.
Pero ella ya lo había olvidado con olvido de mujer..
Catalina.
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