La noche, ésta violenta y fría, me agarró brutal y se me arranca por los brazos, lenta (porque pareciera que se me están secando) y llena de las sensaciones tan conocidas y tristes que me quedan en la boca cada vez que pasa.
Primero que no tengo apoyo para largarme ¿Qué les hicieron los cerritos de colores? Es como si ya nada me atara aquí, el aire es muy áspero para respirarlo, y es que más encima se larga alguien más.
A mi en realidad me asusta que el filo se acerque cada vez más a mis venas.